El desarrollo tecnológico y el estado del bienestar según Pekka Himanen
El pasado 21 de Noviembre, Pekka Himanem visitó Bilbao para dar una charla sobre el modelo de innovación finlandés en el Museo Gugenheim. El doctor Himanen, conocido por su libro La Ética del Hacker, ha trabajado como investigador en Finlandia e Inglaterra y en las Universidades norteamericanas de Stanford y Berkeley. Ha actuado como asesor en temas sobre la sociedad de la información en los distintos gobiernos finlandeses, y en compañías como Nokia. Su conferencia trató las implicaciones de los recientes cambios tecnológicos en los modelos de desarrollo de las sociedades europeas.
Parece que vivimos en un mundo global. Parece que el dónde ha dejado de ser una cuestión fundamental. Sin embargo, en lo que respecta a desarrollo tecnológico e innovación, el dónde sigue siendo una cuestión fundamental. Estados Unidos supone un tercio de la economía mundial y la mitad de la inversión en investigación y desarrollo. Los países asiáticos están inmersos en una industrialización forzosa que impulsa crecimientos económicos desproporcionados. En este contexto…¿hay esperanza para los europeos? La clave está en la organización. Todo depende de nuestra capacidad para transformarnos en economías basadas en la innovación.
Finlandia es un ejemplo de competitividad económica e innovación. A pesar de ello, la sociedad finlandesa goza de altos niveles de inclusión social, educación de gran calidad y un amplio repertorio de servicios públicos. La competitividad económica no está reñida con la inclusión social. De hecho, una sociedad inclusiva ofrece a sus ciudadanos la oportunidad de acceder a educación y puestos de innovación sin atender a su clase social o su nivel económico. Puesto que el talento innovador no depende de factores económicos o sociales sino de factores genéticos y educativos, una sociedad inclusiva está en mejor posición para aprovechar todo su potencial innovador. Además, en la medida en que las élites de la sociedad y las clases más bajas están más cerca unos de otros (porque la sociedad tiene un alto nivel de servicios públicos), las personas se dedican a aquello que les satisface más personalmente: las personas creativas buscan puestos de innovación y las que lo son menos, trabajos más repetitivos. Ofrecer la posibilidad de trabajar en puestos de innovación a individuos de todos los estratos sociales permite aprovechar todo el potencial de una sociedad.
El modelo finlandés se basa en varios ejes estratégicos:- Educación de alta calidad.
- Inversión en I+D.
- Generar centros de innovación de alto rendimiento (como Helsinki).
En este último punto, es necesario detenernos un momento. ¿Por qué centros de innovación? El 50% de la producción de contenidos de la Internet se encuentra localizada en EE.UU., que solo tiene el 5% de la población mundial (datos basados en el lugar de registro de los dominios). Dentro de Estados Unidos, la mayor parte de la producción de contenidos se genera principalmente en 5 focos de innovación (Nueva York, el MIT, Silicon Valley,…). Si tomamos uno de esos focos, Nueva York por ejemplo, veremos que la mayor parte de los contenidos se generan en una sola zona: Manhatan. E, incluso, dentro de Manhatan, en cinco bloques (manzanas) de edificios muy concretos. Los centros de innovación lideran el I+D de un país y generan empresas novedosas con productos de alta tecnología. El I+D de Finlandia está focalizado alrededor de centros de innovación como Helsinki y alguna otra ciudad grande.
Ahora bien, la pregunta es… ¿se puede crear conscientemente un centro de innovación? Según Himanen, Silicon Valley fue creado por la visión de un profesor de Stanford: Frederick Terman. Terman quería convertir los alrededores de la universidad de Stanford en un terreno fértil para las empresas. El plan de un hombre es el origen de Sillicon Valley. Por lo tanto, existe un modelo que puede replicarse.
Pero.. ¿qué se requiere para crear un centro de innovación? Principalmente, personas con las capacidades adecuadas. El doctor Himanen apuntó a tres factores clave para generar un centro de innovación:
- Gente con ideas. Geeks. Personas con una enorme capacidad creativa y que aman lo que hacen. Las Universidades son los lugares por excelencia para encontrar y hacer surgir gente de este tipo.
- Gente con capacidad para transformar las ideas en negocios. Emprendedores. Productores. Firmas de capital riesgo. Dinero que permita que las ideas se conviertan en empresas.
- Entornos ricos de relación que permitan que surjan las ideas y los proyectos. Redes sociales de innovadores en las que fluyan las ideas. El doctor Himanen mencionó el Walkers Wagon Wheel Grill & Bar, un bar que al parecer fue muy popular durante los inicios del Valle de Silicio.
¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra creatividad? El doctor Himanen expuso una reelaboración de la conocida pirámide de Maslow para explicar como podemos obtener lo mejor de nosotros mismos. A continuación, intento ver las ideas que expuso Himanen desde una perspectiva local (País Vasco):
En primer lugar, si una persona ha de ser creativa, necesita un primer nivel de seguridad y confianza. Satisfacción de las necesidades básicas que le permita concentrarse en su trabajo. Y en este primer nivel ya fallamos (cosecha propia, no es que lo dijera Himanen). Huelga decir que en nuestro país los jóvenes se enfrentan a un problema muy grave de vivienda. Los jóvenes que se embarcan en hipotecas con sueldos de mil euros sin duda deben dedicar su tiempo y energía a buscar fuentes adicionales de ingresos. En el caso de Euskadi, el terrorismo y la inestabilidad política lleva también a muchos jóvenes a dedicar su creatividad y su esfuerzo en direcciones contrarias al desarrollo de proyectos empresariales de alta tecnología. Y por último, no podemos terminar sin mencionar los continuos problemas económicos al los que se enfrenta nuestra clase investigadora, con becas y/o sueldos miserables que hacen que muy pocos jóvenes deseen tomar esa vía. La investigación está mal pagada y peor reconocida. Para transformarnos en una economía basada en la innovación, esto debe cambiar.
El segundo nivel es la creación de redes sociales y comunidades en contribuyan a enriquecer a los proyectos personales. Hay un primer nivel de eventos en torno a las tecnologías que entidades como Empresa Digitala están generando muy adecuadamente. Pero, por encima de eso, deben existir comunidades que generen sentido de pertenencia y que ofrezcan reconocimiento a los que investigan nuevas vías. Sin un entorno social rico que retroalimente a los creadores, surgirán menos ideas y de peor calidad.
En el tercer nivel, establecidas una sensación de seguridad/confianza y unas comunidades/redes sociales comprometidas con la innovación, la creatividad de cada individuo puede fluir y las ideas generarse. Es a partir de este tercer nivel cuando será necesario buscar un liderazgo que transforme las ideas en proyectos concretos. Pero sobre el liderazgo no profundizó.
En conjunto, una charla muy interesante e inspiradora de la que me llevo mis propias conclusiones.
Otras fuentes (más gente que estuvo allí):